jueves, 31 de diciembre de 2020

Unamuno en el aniversario de su muerte

Tengo un interés especial por esa sutil frontera que hay entre la filosofía y la literatura (también entre la filosofía y el cine). Unamuno es un autor por el que tuve muchísimo interés al terminar la facultad. Luego pasó el tiempo y me arrepiento de no haber seguido profundizando en él.

En los últimos años he visto tres películas sobre su figura; hoy la última, un documental. Si podéis, creo que no estaría mal emplear un poco de tiempo en verlas. Hoy especialmente, que es el aniversario de su muerte, allá por 1936. 84 años ya. Eso es muy poco. Y, ya puestos, leed su libros. Si no andáis muy sobrados de tiempo, al menos San Manuel bueno, mártir; en mi opinión es la mejor, la más personal, la más existencialista.

Os  mando enlaces al tráiler de sus películas.

La isla del viento (Manuel Menchón, 2015):


Mientras dure la guerra (Alejandro Amenábar, 2019):


Palabras para un fin del mundo (Manuel Menchón, 2020):


Algunos otros enlaces sobre Unamuno:





Procedencia de la imagen:
https://www.museoreinasofia.es/coleccion/obra/unamuno



jueves, 10 de diciembre de 2020

Día de los Derechos Humanos


Otro año, uno más, celebramos el Día de los Derechos Humanos. Allá por 1948 un grupo de personas optimistas y valientes (¿no son algo similar?) consiguieron que la ONU aprobase estos 30 artículos. No conozco otro acuerdo, otra creación que tenga tanto valor: su universalidad es algo de inmensa importancia. 

Andaba yo pensando en escribir algo para el blog y me he encontrado con este magnífico hilo de David Senabre en su cuenta de Twitter. Es estupendo y muy instructivo. Leedlo. Y ya, si seguís esta cuenta como un influencer de verdad, me doy por satisfecho.


https://twitter.com/_David_Senabre_/status/1336807854276284419?s=20



Procedencia de la imagen:

https://elperiodicodemexico.com/nota.php?id=928033



viernes, 4 de diciembre de 2020

Diario de un profesor peliculero (62): de la comedia como crítica social, de la comedia al drama

Hace un tiempo, en la época del vídeo doméstico, todos teníamos en casa unas cintas muy aparatosas del formato VHS, que se merendó sucesivamente a sistema de Philips V2000 y después al Betamax de Sony. Ignoro si era cuestión de calidad o una victoria empresarial. El caso es que eran el formato más grande y ocupaban mucho espacio. Tenían un sistema para doblar la duración de la cinta, pero si ya en SP la calidad era regulera, en LP era más bien mala. Sin embargo, todos tan contentos con aquel invento que nos permitía grabar de la tele y ver cuando quisiéramos. Parece del jurásico, pero fue hace nada.

Los reproductores que no se han estropeado esperan la muerte y el olvido en el trastero y las cintas de vídeo se almacenan muy cerca con idéntico destino. Sabemos que no vamos a verlas más y que algún día habrá que deshacerse de ellas. Tuve unas 300, no demasiadas. Conozco personas que tuvieron miles; todo lo que había almacenado en ellas cabe en una memoria USB.

Una vez vinieron unos amigos a casa, cenamos y no nos apetecía salir. Alguien sugirió ver una película de todas las que tenía en casa, una comedia. Para sorpresa mía, casi no tenía comedias, solo dramas, cine histórico y programas de esos que nadie ve en La 2. Se rieron de mí, claro, uno de filosofía, bla, bla, bla… Y yo me quedé algo preocupado, tal vez sea verdad que tiendo hacia ese tipo de películas; tal vez sea cierto que uno es en gran medida el cine que le apetece ver, el que frecuenta.

Y ahora que estoy con la comedia, veo que no había para tanto. Es cierto que para muchos son la hermana pobre, en muchos festivales se premian soporíferos ladrillos de muy profundos directores (europeos, por supuesto; mejor aún si provienen de lugares más exóticos) y que las comedias pasan desapercibidas como un género menor, para pasar estupendos ratos pero no para ser aupadas a lo más algo. Y eso es injusto. 

No solo estoy pensando en las películas de las que hablé en la entrada anterior, que ya son mayúsculas, sino en otras que levantaron ampollas en su tiempo porque podían verse -lo eran- como una crítica más que dura. 

Pensemos, por ejemplo, en Con faldas y a lo loco (Billy Wilder, 1959), estrafalario título que se le dio en España y que traicionaba el original: Some like it hot, que proviene de una conversación fronteriza entre Tony Curtis y Marilyn Monroe sobre el jazz: a algunos les gusta caliente (el jazz, claro). En algunos países de Latinoamérica se estrenó con el título aún más chusco de Una Eva y dos Adanes. 

Si yo tuviera que designar el pódium de las comedias, sería esta la vencedora, sin la menor duda. Se puede ver como una comedia de enredo, pero también, desde luego, como una película sobre la identidad sexual y los roles de hombre y mujer en la sociedad.

La censura hacía en España de las suyas en esa época; a veces el ridículo era espantoso, pero el caso era librarnos de la tentación y de los malos pensamientos: Con faldas y a lo loco (1959) se prohibió por tratar la homosexualidad –concretamente, el expediente de censura dicta “prohibida, aunque solo sea por subsistir la veda de los maricones” (1).

Puede que hoy nos resulte chocante, han pasado más de 60 años. Sin embargo, también han pasado unos cuantos, concretamente 41, desde el estreno de La vida de Brian (Monty Phyton, 1979), otra de esas joyas (¿número 2 del pódium?) que, vista hoy, extraña casi su estreno. En España andábamos con la transición y la censura había desaparecido hacía muy poco. Se preparaba la movida madrileña y aparecían otras movidas en la periferia española: Vigo, Valencia… Surgían cineastas, grupos de música, artistas y una diversidad de gentes que decían hacer arte, entre la cual era difícil distinguir el genuino arte (¿qué es exactamente el arte?) y el simple postureo acomodaticio. Recuerdo a un jovencísimo Pedro Almodóvar rodar Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón (1980), película gamberra, fresca, liberadora, desprejuiciada y no precisamente la mejor de su filmografía. Tiene interés coyuntural, pero una buena película no es.

En España se estrenó sin grandes dificultades La vida de Brian. Seguramente por eso que decíamos antes. No recuerdo altercados ni ofendidos por aquel entonces y sí un cine lleno de personas a las que dolían las costillas de tanto reír mientras leían (llegó en versión original subtitulada, al menos al cine nada sospechoso de minoritario en el que la vi) los subtítulos y disfrutaban de la voz en falsete de la madre de Brian.

Hoy tenemos Twitter, red social de los ofendidos, de los odiadores y de los resentidos. A falta de empresas de mayor calado social, el personal se arroja sobre una pantalla para escribir sus filias y (más a menudo) sus fobias. Da miedo. Porque una cosa es que alguien se sienta ofendido y otra que tenga derecho a vomitar sus traumas y su dogmática visión de la realidad impidiendo el legítimo derecho de crítica, e incluso de burla. Imagino a los Monty Phyton pidiendo perdón por si alguien se ha sentido ofendido en su cuenta oficial de Twitter… O no, no me lo imagino. Se dice en periodismo que si lo que escribes no molesta a nadie, entonces no haces periodismo sino relaciones públicas. Hay mucho de eso ahora, parece que nos hemos vuelto niños caprichosos a los que hay que contentar permanentemente porque de lo contrario montan un berrinche en público y te boicotean el producto. Pues no, basta con no verlo, con no recomendarlo, con ignorarlo. 

Me imagino temblando al bueno de George Harrison (uno de los miembros de los Beatles, para los más jóvenes), que se jugó los cuartos pagando una película que podía tener problemas por si había un boicot a su persona y a su obra. O no, como decía antes. Algunos son valientes, pero no debería ser necesario que se jugasen su integridad física y moral. Y tampoco que su música sea víctima de las convicciones de los potenciales compradores de discos. Hoy sí se hacen esos linchamientos que a menudo provocan un auto de fe digital: el tipo que ha filmado una película o cantado algo que ha molestado a algún colectivo escribe contrito que no ha querido ofender y que pide perdón a los que hubieran podido sentirse ofendidos. 

Como ya dije en otra entrada, la ofensa es un borroso sentimiento que tiene lugar más en el ofendido que en el ofensor. Y no porque el autor no pretenda molestar, sino porque a menudo la piel del ofendido es tan fina que lo que pretende es un absoluto: concretamente el silencio absoluto de los que no son de su cuerda. Por eso, vista hoy, La vida de Brian es liberadora, descacharrante, no deja títere con cabeza y… ¿se podría rodar? Es decir, esta sociedad globalizada en la que vivimos, ¿aceptaría una película así? Y no solo estoy hablando de religión, hay también alguna escena sobre el interculturalismo que a muchos nacionalistas purísimos no gusta un pelo. Concretamente esta:

https://www.youtube.com/watch?v=WYU5SAQwc4I

Me agrada especialmente esta otra, en la que las cuestiones nominales impiden construir una alternativa al poder de Roma, estupenda metáfora de tantos políticos, enredados en cuestiones nominales, que impiden hacer frente a los verdaderos problemas y ofrecer un cambio sólido:

https://www.youtube.com/watch?v=rbousGX3mlI

¿De verdad es solo cuestión de nombres? Echemos un vistazo a la historia y veremos cómo tantos regímenes se han hecho dueños de las esencias de la patria, al modo platónico: la esencia es la idea, lo que permanece. Y siempre hay quien se autoproclama guardián de las esencias, vigilante de la pureza. Por este país han desfilado varios partidos que se autoproclamaban lo auténticos herederos del mensaje de José Antonio Primo de Rivera. En otros, el marxismo fue monopolizado por el partido comunista del país, dejando al margen cualquier otra opción de ser marxista. No sé si es preciso recordar al POUM, partido marxista pero antiestalinista, que fue liquidado en su tiempo y cuyo líder, Andreu Nin, aún sigue en paradero desconocido, fue desaparecido. Incluso hubo en nuestro país, además del PSOE que todos conocemos, un PSOE histórico. Mejor no digo nada de algunos grupos terroristas, que se autoproclaman los auténticos (Real IRA, se llaman a sí mismos). 

Por lo tanto, no estamos solo ante una broma, sino ante algo de mayor calado: ¿qué es lo que somos políticamente y qué significa eso? En los partidos políticos hay corrientes, pero cuando esa corriente de pensamiento interno difiere mucho del núcleo esencial del partido, se les califica primero de heterodoxos y luego se les declara disidentes: la cosa suele acabar mal. No insisto: ahí están los libros de Historia. Y no en la izquierda ni en la derecha, es -me temo- una constante de la historia política que han entendido bien los del Frente Judaico de Liberación. O el Frente de Liberación de los Judíos. O el Frente Liberador de Judea… Que no es lo mismo, como todo el mundo sabe… 


Otra comedia que me gusta mucho, una genuina obra maestra, qué duda cabe, es El apartamento (Billy Wilder, 1960), que en México y en Argentina se tituló Piso de soltero. Supongo que todo el mundo conoce el argumento: un oscuro oficinista (siempre genial Jack Lemmon) posee un apartamento que presta a sus jefes (¿cómo negarse?) para sus escarceos amorosos, parece el único modo de que estén contentos con él y poder progresar en la empresa. Pero Jack Lemmon (Baxter) está enamorado de Shirley MacLaine, ascensorista del edificio que mantiene una relación prohibida con uno de los que mandan en la compañía. El apartamento parece una comedia, pero realmente es un drama: nos va dejando a medida que transcurre un sabor agridulce. Sabemos que Baxter es un alma cándida, la bondad, casi la idea de bondad, que diría el viejo Platón. Una persona buena al estilo machadiano: bueno en el buen sentido de la palabra bueno. Baxter es uno de esos que va por la vida para hacer el bien, pero al que invariablemente se le acercan toda suerte de aprovechados, malvados y gorrones. Baxter no ha hecho el curso de asertividad, no sabe negarse. Y, claro, los lobos acechan. 

Tanto los personajes interpretados por Lemmon como por MacLaine son arquetipos de la bondad, solitarios porque el mundo de depredadores que los rodea solo ve en ellos medios y no fines. Otra vez Kant, desde luego: el ser humano tiene dignidad, no precio; las personas han de ser tratadas como fines y no como medios. Nada de esto hay en esos jefes que solo buscan una relación clandestina y a tiempo parcial a salvo del conocimiento de su cónyuge. 

El oficinista y la ascensorista podrían ser felices en el reino kantiano de los fines, pero en la falsa comedia de Billy Wilder les espera el destino de alfombras en las que dejan el barro los que siempre salen victoriosos a costa de dejar en la mugre a los humillados de la Historia. La película es, también, una amarga descripción de una sociedad clasista y casi una llamada a la transformación social y personal.

Hay una escena maravillosa, seguramente la mejor, en la que Baxter se la juega, se atreve a verbalizar ante el poderoso la dignidad que no le reconocen. Se la juega... y pierde. Es esta:

https://youtu.be/gmwEC1JwTt8

Me recuerda mucho también a otra película que rodó Wilder tres años después, Irma la dulce. Aquí Jack Lemmon interpreta a un policía tan cumplidor como el oficinista de El apartamento. Como allí, se enamora, esta vez de una ingenua prostituta a la que ha detenido. Pronto se enfrentará al proxeneta que la explota. Vemos aquí un giro que en la otra película no existe, una acción hacia adelante. Pero también aquí hay una disección de la sociedad: el policía acaba haciendo las funciones que antes desempeñaba el chulo anterior. ¿Se puede cambiar la realidad o solo maquillarla?


(1)  https://censuraenlacomunicacion.wordpress.com/2016/12/07/la-censura-franquista-en-los-carteles-de-cine/#more-305

  

Información sobre Con faldas y a lo loco:

https://www.eliberico.com/con-faldas-y-a-lo-loco-transgresion-a-tutiplen/

file:///C:/Users/Enrique/Desktop/pendiente%20de%20corregir/2%C2%BA%20psicolog%C3%ADa%20trabajo%20vol.%20agresividad/63244-Texto%20del%20art%C3%ADculo-4564456581223-1-10-20200228.pdf



Procedencia de las imágenes:

http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-26186/

http://modestino.blogspot.com/2010/12/el-apartamento-1960.html


lunes, 30 de noviembre de 2020

'Recuerda' (2º de Bachillerato)








INTRODUCCIÓN

En una larga entrevista que después se publicó en forma de libro, el director de esta película manifestó explícitamente su intención: “yo quería únicamente rodar el primer film de psicoanálisis”. Fue realizada en 1945, con el psicoanálisis ya conocido suficientemente, y pocos años después de la muerte de su creador, aunque esta teoría comenzó su desarrollo y extensión en Europa mucho antes, aproximadamente a comienzos del siglo XX con la publicación de La interpretación de los sueños.

Los tópicos de la teoría psicoanalítica están casi todos aquí: la estructura de la personalidad, los mecanismos de defensa, la terapia y sus fases… Pero sobre todo el inconsciente, auténtico hallazgo y núcleo del psicoanálisis. El protagonista masculino de Recuerda (Gregory Peck) sabe que su conducta no es libre; sin embargo, no puede hacer otra cosa, está determinado por algo que no conoce, pero que está de un modo latente o reprimido determinando sus actos. Hay algo inconsciente cuya fuerza es tan grande que impide hacer otra cosa. Este determinismo ha sido a menudo utilizado por los que niegan la libertad, pero aquí no se habla de cuestiones morales, sino médicas: Freud pretendía haber encontrado un fundamento no físico que genera y explica los problemas psíquicos, irresolubles con las terapias médicas tradicionales.

En este sentido, su papel en la historia de la cultura occidental es similar al de Galileo o Darwin: su ruptura con la tradición es tan profunda que sitúa nuevamente al hombre fuera de su confortable lugar: ya no es el centro del universo (Galileo), ni está hecho por Dios y es así desde el comienzo de la creación (Darwin), ni es siempre consciente de sus actos y motivos, sino que a menudo está determinado por lo inconsciente (Freud).

Recuerda no es la única película de Hitchcok que recurre al psicoanálisis ni este director el único que lo hace. De hecho, casi todas las películas de Hitchcock tienen elementos tomados de esta explicación, aunque Recuerda es la más explícita, la que pretendió narrar el psicoanálisis. Otras también muy célebres son: Psicosis, Vértigo, La ventana indiscreta, Marnie, la ladrona, etc. Lo cierto es que la obra de Freud se ha mostrado muy fértil en su aplicación al cine, tanto en aquellas películas el las que motivos ocultos conducen a terribles dramas, como en el género detectivesco en su versión psicologista.

 

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA:

Spellbound. Estados Unidos, 1945. 111 minutos. Director: Alfred Hitchcock. Guión: Ben Hetch. Intérpretes: Ingrid Bergman, Gregory Peck, Jean Acker, Rondha Fleming,  Donald Curti, John Emery, Leo G. Carrol… Música: Miklos Rosza. Secuencia del sueño: Salvador Dalí.

 

SINOPSIS:   

En una clínica mental, la doctora Petersen intenta aplicar en las terapias las novedosas doctrinas de Sigmund Freud. Cuando llega el nuevo director de la institución, el doctor Edwards, observa en él desajustes conductuales graves que la doctora, enamorada enseguida, intenta descifrar y curar con ayuda del psicoanálisis. Hay también una trama detectivesca que se va haciendo cada vez más compleja, tras la cual se oculta un crimen que parece estar en el origen de los conflictos y traumas del doctor Edwards.

 

CUESTIONARIO:

1.     Indica cuál es el problema que se manifiesta en el protagonista masculino de la película.

2.     El descubrimiento del inconsciente es probablemente la gran aportación de Freud.

a) Defínelo en relación con la conducta.

b) ¿Por qué juega un papel tan importante en la teoría psicoanalítica?

c) ¿Dónde aparece en la película?

3.     ¿Qué significan las rayas? ¿Cómo reacciona el paciente? ¿Por qué?

4.     Detengámonos en la escena del sueño. Responde a las siguientes cuestiones:

a) ¿Quién es el pintor al que se encargó la elaboración de esta escena? ¿Por qué a él? ¿Hay en su pintura elementos oníricos?

b) Reconstruye la narración del sueño y su interpretación

c) ¿Qué es exactamente “interpretar”?

d) ¿Cuál es el significado que se daba a los sueños antes de Freud? ¿En qué se separa la explicación psicoanalítica?

e) ¿Cuál es el libro de Freud en el que se habla de un modo sistemático del mundo de los sueños? Investiga la importancia y aceptación de este libro en el momento de su publicación.

f) ¿Todos los discípulos de Freud están de acuerdo con su teoría onírica?

5.     Explica la estructura de la personalidad según Freud y señala cuál sería cada elemento en esta película.

6.     ¿Dirías que es importante la palabra en la terapia psicoanalítica? Utiliza ejemplos de la película.

7.     ¿Qué es la “catarsis” (o “purificación”) en la terapia psicoanalítica? ¿Aparece en esta película?

8.     ¿Qué es la “resistencia”? ¿Por qué se produce? Señala cuándo se produce en esta película.

9.     ¿Qué es un “mecanismo de defensa”? ¿Hay alguno en la película?

10.¿Cómo explicaría un conductista los principales acontecimientos que aparecen en esta película?

11.Busca información acerca de la influencia del psicoanálisis en el cine en general o en el cine de Hitchcock en particular.

12.Elige una película reciente en la que detectes algún elemento del psicoanálisis de Freud y explícalo.

13.Redacción: ¿Somos libres o estamos determinados por el inconsciente?



Procedencia de la imagen:

http://mimundodepapel-chema.blogspot.com/2013/11/recuerda.html



sábado, 28 de noviembre de 2020

‘Hannah Arendt’ (1º Bachillerato)


Tras ver la película, hay que responder a este cuestionario (1):


  1. ¿Por qué se juzga a Eichmann?
  2. ¿Puede un país secuestrar a alguien para juzgarlo en otro país? ¿Es eso legal? ¿Es legítimo?
  3. ¿Siempre que alguien ‘superior’ ordena algo, hay que cumplirlo? ¿Por qué? ¿Hay límites? Y si es así, ¿cuáles?
  4. ¿La obediencia ciega nos quita responsabilidad sobre lo que hacemos?
  5. Estamos ante un caso en el que podemos decir que Eichmann no hizo lo correcto. ¿Por qué? ¿Qué es lo correcto? ¿Lo correcto siempre nos hace felices?
  6. ¿Hizo Hannah Arendt  lo correcto cuando escribió sobre el juicio?
  7. ¿Qué importancia tiene pensar por uno mismo a la hora de decidir qué es lo correcto?
  8. ¿Qué entiende Hannah Arendt como banalidad del mal?
  9. ¿Personas normales pueden llegar a cometer atrocidades y crímenes contra la humanidad? En caso afirmativo, ¿cuál es la explicación?
  10. ¿Si no somos libres para actuar, somos responsables de nuestros actos?


SOBRE LA PELÍCULA:

http://www.amnistiacatalunya.org/edu/pelis/dudh/es/f-hannaharendt2.html

http://www.elespectadorimaginario.com/hannah-arendt/

http://www.cineypsicologia.com/2013/08/hannah-arendt-margarethe-von-trotta.html

https://www.revistacriterio.com.ar/bloginst_new/2015/12/01/hannah-arendt-y-la-banalidad-del-mal/

 

 SOBRE LA AUTORA:

https://www.filco.es/hannah-arendt-destripar-mal/

https://verne.elpais.com/verne/2017/03/23/articulo/1490255737_690085.html

http://www.philosophica.info/voces/arendt/Arendt.html

https://elpais.com/elpais/2013/07/25/opinion/1374764105_218903.html

 

ENTREVISTA A HANNAH ARENDT (1964):

https://www.youtube.com/watch?v=WDovm3A1wI4


DOCUMENTAL SOBRE HANNAH ARENDT:

https://www.filmin.es/pelicula/vita-activa-el-espiritu-de-hannah-arendt

 

(1) El cuestionario está tomado o inspirado en el primer enlace de los que se indican. Algunas de las preguntas son exactamente las que allí se plantean, concretamente la 4, 7, 8, 9 y 10.


Procedencia de la imagen:

https://educomunicacion.es/cineyeducacion/mujer_hannah_arendt.htm



miércoles, 25 de noviembre de 2020

Día contra la violencia de género

Nada que añadir que no se haya dicho. Lamentablemente, hay que estar en contra de esta vergüenza todos los días. Me han mandado un precioso vídeo al respecto. Al final hay un enlace a un corto del Twitter de la Policía que todos deberían ver.



https://twitter.com/i/status/1330854658026434561

miércoles, 18 de noviembre de 2020

El hombre como ser social

Esta mañana en un grupo (mañana en el otro) hemos visto Aristóteles y la sociabilidad. Decía el griego que somos animales políticos, sociales por naturaleza. He recomendado ver dos películas que hablan del tema. En el primer enlace está una de ellas. En el otro hay información sobre la segunda, que no encuentro.

Debéis verla. Os gustará. Es ilustrativa.


El pequeño salvaje:

https://archive.org/details/Truffaut1969


El enigma de Kaspar Hauser:

https://www.filmaffinity.com/es/film459199.html