El diario El País publica hoy un artículo en el que habla de un homenaje que se ha hecho en la ciudad de Guadalajara (¡México!) a Fernando Savater.
Os he hablado de él y de su obra en múltiples ocasiones. Os dejo la referencia del artículo y alguna que otra cosa, para los que tengas ganas de más, como siempre.
No creáis que me gusta esto de los días mundiales. Los hay de cosas absolutamente imprescindibles y reinvindicables, pero también auténticas memeces y no conviene confundir unos con otros.
Si dedicamos un día a la Filosofía, ¿eso es que los otros 364 podemos librarnos de ella? ¿Es un adorno cultural, un lujo innecesario, algo así como una especie protegida? No creo: la filosofía es argumentación, racionalidad, consiste en no fiarse, en pedir justificación de lo que se dice. Es, desde luego, actividad principal del ser humano, ése que se reclama libre y racional. Por lo tanto, no se puede renunciar a ella ni un solo día, a no ser que desee ser prehomínido o cani/choni a tiempo completo.
Escribo estas líneas para recordaros que ayer también fue el día de la filosofía. Y mañana. No permitáis que alguien os haga pensar como ellos, es decir, no pensar. Recordad a Kant: "Sapereaude!", esto es, ¡atrévete a pensar! No se necesita un día para eso.
Suele decirse que han sido tres las humillaciones que el hombre ha sufrido en su orgulloso amor a sí mismo. Lo dijo Sigmund Freud con estas palabras:
"El psicoanálisis es la última en cuanto a fecha de las graves humillaciones que el narcisismo, el amor propio del hombre en general, ha recibido hasta el presente de la investigación científica.
Existió ante todo la humillación cosmológica que le infligió Copérnico, destruyendo la ilusión narcisista según la cual el habitáculo del hombre estaría en reposo en el centro de las cosas; luego fue la humillación biológica, cuando Darwin puso fin a la pretensión del hombre de hallarse escindido del reino animal. Finalmente vino la humillación psicológica: el hombre que sabía que ya no es ni el señor del cosmos, ni el señor de los seres vivos, descubre que no es ni siquiera el señor de su psiquis".
Estos días hemos hablado de ello en clase. Os envío el texto de la condena a Galileo (primer enlace) y un documental sobre él (segundo enlace). El tercero es la referencia de la página web de la que tomo el texto de Freud.
Supongo, estudiantes de 1º de Bachillerato, que todos recordáis el texto de Montaigne con el que estamos ahora en clase.
Los bárbaros, esos que barbotean, los extranjeros, los salvajes, lo distintos... Los otros.
Mientras estamos en clase con el texto me vienen a la cabeza todas esas palabras que los distintos idiomas tienen para referirse al otro de un modo despectivo (bárbaro, meteco, charnego, maqueto...). A veces es el tono (forastero, tú no eres de aquí, inmigante...). Otras veces son los chistes con los que se señala a los considerados inferiores, a la vez que nos ponemos al otro lado.
Popper abogaba en su libro La sociedad abierta y sus enemigos por una sociedad abierta, interculturalista, como diríamos ahora, porosa. Frente a ella, la sociedad cerrada, el odio del etnocentrista y el desprecio del relativista cultural. Algunas voces se han alzado frente a ello a lo largo de la Historia: Montaigne desde luego, también Locke, Voltaire...
Reflexionad sobre ello: tolerancia no es indiferencia.
Os dejo varios regalos: una colección de frases de Montaigne, una canción de Georges Moustaki y la portada de un libro difícil y sobrecogedor de un escritor sudafricano, J. M. Coetzee.
Contra lo que suele decirse, en Internet hay maravillas que en ningún otro lugar pueden hallarse. En Filosofía muchísimas. Entre otras cosas porque la industria editorial tiene difícil ganar dinero con la Filosofía. De manera que hay personas cuya tarea encontramos (¡casi siempre gratis!) en la red.
Entre las páginas que sigo, me gusta especialmente una, cuyo enlace incluyo más abajo. Mi inglés es cochambroso, pero me alcanza para entender esta ilustración de lo que serían algunas escuelas filosóficas. No deja de ser una broma, desde luego, pero es que el humor es algo muy serio.
No soy ningún especialista en Historia, por lo que tranquilos, que no va de esto.
Pero este mes se cumplen 100 años desde la Revolución de Octubre, que cambió no sólo a Rusia, sino la estructura de Europa y la Historia del siglo XX. Estaba inspirada en la filosofía transformadora de Marx. A los de 2º de Bachillerato les tocará dicho autor allá por el comienzo de la primavera. A los de 1º algo también en la segunda evaluación.
De momento, y para ir haciendo boca, os pongo el enlace de una película clásica, El acorazado Potemkin (Serguéi Eisenstein, 1925). Os voy a contar una historia: allá por 1991 tuve un grupo de alumnos aventajados en el Instituto Benlliure de Valencia (en aquel lejano 3º d BUP). Quería ilustrar mis explicaciones con algún material audiovisual, pero siempre había alguien que decía haber visto ya lo que yo sugería. Naturalmente, no se debe intentar hacerse el chulito con un profesor de filosofía, así que les reté a que yo era capaz de hallar una película que no conociera nadie. La encontré: es ésta. La vimos en clase y trabajamos con ella los principales conceptos del marxismo, tanto en su versión más filosófica como la histórica. Les encantó. Por cierto, no sois peores. Pero, claro, atreverse es otra cosa...
Para los perezosos, a partir del minuto 46 está la célebre escena de la escalera, tan imitada...
La filosofía no es biología, naturalmente, ni física, ni matemáticas. Pero es muy conveniente tener conocimientos básicos de estas materias si se quiere hacer filosofía de la ciencia o si se pretende hablar de antropología. Porque somos animales. Especiales si queréis, pero con una base biológica que no podemos ignorar: no somos sólo espíritu o alma.
Estamos empezando tema y os he indicado la importancia que tuvo el evolucionismo en la cultura occidental, cambió la concepción del ser humano y su lugar en el mundo, sustituyó el esencialismo por el evolucionismo y éste se asentó frente a un creacionismo de origen religioso.
Os he hablado de una espléndida película, Herencia del viento (Stanley Kramer, 1960). Hay otra versión de lo mismo, que se hizo en color para televisión (David Green, 1988). No está nada mal, pero la fuerza que tiene la primera es mayor. Para los perezosos, ved al menos las escenas del juicio, la contraposición de argumentos, que es lo más interesante desde el punto de vista de la filosofía.
Os pongo también un enlace a una revista en la que se hace un estupendo análisis de la película y de lo que significó. Decía Freud que dos han sido los golpes que el ser humano ha recibido en su ingenuo amor, casi soberbia, por sí mismo: uno de ellos lo dio Darwin; el otro, Copérnico/Galileo. Por cierto, hay un tercero: el del propio Freud con su descubrimiento del inconsciente.
Los otros dos enlaces que siguen son informaciones sobre una serie de TV que se hizo en 1999 (no la he visto; el profesor Laina me dice que es excelente) y sobre la película de 1988. El último contiene la película original de 1960. Aun con sus defectos y alguna que otra inexactitud histórica, merece la pena verla.